Llegan los años de las vacas flacas
Entramos en una crisis mundial que nadie es capaz de pronosticar ni su dimensión ni sus consecuencias, pero que amenaza la estabilidad económica disfrutada en las últimas décadas .
La crisis de las hipotecas en Estados Unidos, donde la banca se ahoga por falta de liquidez expande su maldición por los mercados mundiales. La recesión se está produciendo ,ahora mismo, pero los datos estadísticos tardarán en dibujar la voraz caída , una caída libre que la economía española ,con superávit y muy saneada, puede amortiguar el descalabro. Wall Street amanece con números rojos diariamente y contagia a todos los mercados que de él dependen. Tanta hipocresía electoral concluyó el 21 de enero ,un lunes negro producto del terror de los inversores a una recesión en Estados Unidos.
Se abre ahora un periodo de asimilación para un cambio de vida, para pasar
de una época de arrollador enriquecimiento hacia el destino incierto que una mano invisible se encapricha en llevarnos. Cambiamos de ciclo económico, bienvenidos.Etiquetas: crisis, estabilidad económica, hipotecas, liquidez, mano invisible, superávit, Wall Street
¡Crucifícale, crucifícale!
Rescato el poema "Crucifixión" aprovechando la compra de su manuscrito original
por el Ministerio de Cultura de España hace unos días. Una sospechosa predicción del poeta, desgraciadamente asesinado, de lo que ocurriría en seis días: el hundimiento de Wall Street, en el que la Bolsa de Nueva York se hunde marchitando una década de excesos y opulencia.La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos.Un rayo de luz violenta que se escapaba de la heridaproyectó en el cielo el instante de la circuncisión de un niño muerto. La sangre bajaba por el monte y los ángeles la buscaban,pero los cálices eran de viento y al fin llenaba los zapatos.Cojos perros fumaban sus pipas y un olor de cuero calienteponía grises los labios redondos de los que vomitaban en las esquinas.Y llegaban largos alaridos por el Sur de la noche seca.Era que la luna quemaba con sus bujías el falo de los caballos.Un sastre especialista en púrpurahabía encerrado a tres santas mujeresy les enseñaba una calavera por los vidrios de la ventana.Las tres en el arrabal rodeaban a un camello blanco,que lloraba porque al albatenía que pasar sin remedio por el ojo de una aguja.¡Oh cruz! ¡Oh clavos! ¡Oh espina!¡Oh espina clavada en el hueso hasta que se oxíden los planetas!Como nadie volvía la cabeza, el cielo pudo desnudarse.Entonces se oyó la gran voz y los fariseos dijeron:Esa maldita vaca tiene las tetas llenas de leche.La muchedumbre cerraba las puertasy la lluvia bajaba por las calles decidida a mojar el corazónmientras la tarde se puso turbia de latidos y leñadoresy la oscura ciudad agonizaba bajo el martillo de los carpinteros. Esa maldita vaca tiene las tetas llenas de perdigones, dijeron los fariseos.Pero la sangre mojó sus pies y los espíritus inmundosestrellaban ampollas de lagunas sobre las paredes del templo.Se supo el momento preciso de la salvación de nuestra vida.Porque la luna lavó con agua las quemaduras de los caballos y no la niña viva que callaron en la arena.Entonces salieron los fríos cantando sus cancionesy las ranas encendieron sus lumbres en la doble orilla del rio.Esa maldita vaca, maldita, maldita, malditano nos dejará dormir, dijeron los fariseos,y se alejaron a sus casas por el tumulto de la calledando empujones a los borrachos y escupiendo sal de los sacrificiosmientras la sangre los seguía con un balido de cordero.
Fue entonces y la tierra despertó arrojando temblorosos ríos de polilla.
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