MANUEL ORTEGA ROMERO
La rebeldía rosa.
En el Nueva York de 1969, Edmund White pronunció estas palabras:
"Todos están inquietos, enfadados y decididos. Nadie tiene un eslogan,nadie tiene siquiera una intención, pero algo se está gestando". Ninguna otra frase describe mejor los disturbios de Stonewall. Había algo en el ambiente, se podía palpar, era esa libertad que siempre prohibieron y arrebataron, ya ningún 28 de junio volvería a ser igual.Etiquetas: 28 de junio, ambiente, disturbios, Edmund White, libertad, Nueva York, Stonewall
Phelps: Talento y mentiras piadosas
Cada cuatro años el mundo se queda maravillado ante los Juegos Olímpicos, el mayor evento mundial con su espectacular comienzo, con la hermandad entre países, con los hazañas olímpicas que se quedan anticuadas una y otra vez...;Pero pocos saben qué hay detrás de bastidores. Finalmente se descubre que hubo gato encerrado en la inauguración, que los presidentes fingen sonrisas temporalmente o que hay algo más que dopaje que ensucia la nobleza deportiva.
Nada es lo que parece, siempre se deja una huella. Lean, investiguen y después opinen:
"La tecnología implementada a los trajes de baño de Phelps resaltando el Speedo LZR Racer, fue desarrollado por científicos de la NASA. Según Michael Phelps, uno de los atletas que utiliza este traje de baño, ’se siente como un cohete rompiendo una pared’,‘El agua simplemente se desliza del traje’. El traje sostiene el abdomen del atleta en una mejor posición, permitiéndole al atleta inhalar hasta un 5% mas de oxígeno, Timothy Wei del Instituto Politécnico de Try en Nueva York ha desarrollado una técnica matemática ’secreta’ que ha ayudado a sus nadadores ir aún más rápido sobre la piscina. Su tecnología permite diagnosticar la reacción del agua ante brazadas de los nadadores."Etiquetas: Juegos Olímpicos, NASA, Nueva York, oxígeno, Phels, piscina, tecnología
¡Crucifícale, crucifícale!
Rescato el poema "Crucifixión" aprovechando la compra de su manuscrito original
por el Ministerio de Cultura de España hace unos días. Una sospechosa predicción del poeta, desgraciadamente asesinado, de lo que ocurriría en seis días: el hundimiento de Wall Street, en el que la Bolsa de Nueva York se hunde marchitando una década de excesos y opulencia.La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos.Un rayo de luz violenta que se escapaba de la heridaproyectó en el cielo el instante de la circuncisión de un niño muerto. La sangre bajaba por el monte y los ángeles la buscaban,pero los cálices eran de viento y al fin llenaba los zapatos.Cojos perros fumaban sus pipas y un olor de cuero calienteponía grises los labios redondos de los que vomitaban en las esquinas.Y llegaban largos alaridos por el Sur de la noche seca.Era que la luna quemaba con sus bujías el falo de los caballos.Un sastre especialista en púrpurahabía encerrado a tres santas mujeresy les enseñaba una calavera por los vidrios de la ventana.Las tres en el arrabal rodeaban a un camello blanco,que lloraba porque al albatenía que pasar sin remedio por el ojo de una aguja.¡Oh cruz! ¡Oh clavos! ¡Oh espina!¡Oh espina clavada en el hueso hasta que se oxíden los planetas!Como nadie volvía la cabeza, el cielo pudo desnudarse.Entonces se oyó la gran voz y los fariseos dijeron:Esa maldita vaca tiene las tetas llenas de leche.La muchedumbre cerraba las puertasy la lluvia bajaba por las calles decidida a mojar el corazónmientras la tarde se puso turbia de latidos y leñadoresy la oscura ciudad agonizaba bajo el martillo de los carpinteros. Esa maldita vaca tiene las tetas llenas de perdigones, dijeron los fariseos.Pero la sangre mojó sus pies y los espíritus inmundosestrellaban ampollas de lagunas sobre las paredes del templo.Se supo el momento preciso de la salvación de nuestra vida.Porque la luna lavó con agua las quemaduras de los caballos y no la niña viva que callaron en la arena.Entonces salieron los fríos cantando sus cancionesy las ranas encendieron sus lumbres en la doble orilla del rio.Esa maldita vaca, maldita, maldita, malditano nos dejará dormir, dijeron los fariseos,y se alejaron a sus casas por el tumulto de la calledando empujones a los borrachos y escupiendo sal de los sacrificiosmientras la sangre los seguía con un balido de cordero.
Fue entonces y la tierra despertó arrojando temblorosos ríos de polilla.
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